24 de Abril de 2025

Los evaluadores de calidad de Google ahora evalúan si el contenido está generado por IA

En su actualización más reciente, publicada en enero de 2025, Google ha introducido cambios sustanciales en sus Directrices para Evaluadores de Calidad de Búsqueda, enfocándose específicamente en el contenido generado por inteligencia artificial. A partir de ahora, los evaluadores humanos están instruidos para calificar con la puntuación más baja aquellos contenidos automatizados que no demuestren utilidad, originalidad ni confiabilidad.

Este cambio representa un giro clave en la forma en que Google aborda el contenido generado por IA dentro de su ecosistema de búsqueda, y marca una señal clara para agencias, creadores y especialistas SEO: la calidad sigue siendo el factor decisivo.

¿Qué cambia con esta actualización?

La nueva versión de las directrices –utilizada por los evaluadores para valorar manualmente la calidad de páginas web– introduce por primera vez una definición explícita de IA generativa, así como ejemplos concretos de lo que considera contenido automatizado de baja calidad.

Aunque Google aclara que el uso de inteligencia artificial no está prohibido, sí establece límites claros. Cuando un evaluador detecta que una página ha sido generada casi por completo por herramientas automatizadas –sin edición humana, sin profundidad y sin aportar valor original al usuario– debe asignarle la calificación más baja.

El documento también refuerza el concepto de abuso de contenido a escala, una táctica de spam que consiste en publicar grandes volúmenes de contenido poco útil, muchas veces generado por IA, con el objetivo de manipular rankings de búsqueda. Este tipo de estrategia será considerada de muy baja calidad, especialmente si el contenido es genérico, redundante o mal redactado.

¿Qué es contenido automatizado y qué se considera IA generativa?

Google define el contenido automatizado como aquel creado con herramientas tecnológicas, ya sea mediante scripts tradicionales, “spinners” de contenido, o modelos avanzados de lenguaje natural como ChatGPT, Bard o Claude. Cuando este contenido se publica sin revisión ni edición por parte de un humano, y sin cumplir con los estándares de utilidad, se considera una señal clara de baja calidad.

La IA generativa es, según las directrices de Google, un modelo de machine learning capaz de crear contenido nuevo basándose en patrones aprendidos. Esto incluye texto, imágenes, música o código. El problema no radica en la herramienta, sino en cómo se utiliza: si se emplea como atajo para generar contenido superficial o automatizado en masa, se convierte en un riesgo para el posicionamiento web.

Contenido de IA: ¿cuándo se califica como el de más baja calidad?

Los evaluadores están instruidos a detectar señales específicas como frases comunes de IA (“como modelo de lenguaje, no tengo acceso a…”), errores gramaticales, incoherencias o cortes abruptos en los textos. También deben evaluar si la página:

  • No incluye análisis original ni experiencia humana.
  • Carece de información útil y específica.
  • No aporta nada nuevo frente a otros resultados.
  • Tiene errores factuales o afirmaciones no verificables.

Cuando estas señales se combinan, el contenido generado por IA puede recibir la calificación de “Lowest” (la más baja), lo que influye indirectamente en cómo los algoritmos de Google aprenden a priorizar contenido útil.

Impacto directo en el ecosistema SEO y marketing de contenidos

Esta actualización marca un antes y un después para la comunidad SEO y las agencias de marketing digital que utilizan IA como parte de su flujo de trabajo. Aunque la automatización ha permitido escalar la producción de contenido, Google advierte que el abuso de estas herramientas –sin supervisión ni valor añadido– puede perjudicar seriamente la visibilidad de un sitio.

La estrategia de “cantidad sobre calidad” pierde vigencia frente al énfasis en el contenido original, verificado y centrado en la experiencia del usuario. Incluso en sitios con buena autoridad, el uso excesivo de contenido generado por IA sin control puede afectar la percepción de confiabilidad y bajar el rendimiento orgánico.

Además, esta actualización está alineada con el enfoque E-E-A-T (experiencia, expertise, autoridad y confiabilidad), que se ha convertido en el pilar de la evaluación de calidad de contenidos en Google.

E-E-A-T como estándar obligatorio en la era de la IA

Google continúa fortaleciendo su marco de E-E-A-T, especialmente en temas sensibles como salud, finanzas, educación o seguridad. En este contexto, el contenido generado por IA que no demuestra experiencia directa, conocimientos especializados, autoridad editorial ni transparencia en sus fuentes, no tendrá lugar en los primeros resultados de búsqueda.

Esto implica que los sitios web deberán demostrar:

  • Experiencia de primera mano sobre el tema.
  • Pericia y profundidad técnica en el contenido.
  • Reputación y autoridad del autor o marca.
  • Información precisa, bien referenciada y confiable.

Cualquier contenido, sea escrito por humanos, asistido por IA o generado completamente por herramientas automatizadas, debe cumplir con estos estándares si desea posicionarse en Google.

Recomendaciones clave para generadores de contenido y área SEO

Ante esta nueva realidad, se recomienda a los profesionales del SEO y marketing digital:

  • Usar la IA como complemento, no como generador automático de publicaciones.
  • Establecer procesos de revisión humana experta en todos los contenidos.
  • Enriquecer los textos con perspectivas originales, experiencias reales y análisis propios.
  • Evitar la publicación masiva de contenido genérico sin propósito claro.
  • Enfocar las estrategias de contenido en demostrar E-E-A-T de forma consistente.

Especial atención deben tener los sitios que abordan temas YMYL (Your Money or Your Life), donde la calidad, precisión y fiabilidad son factores cruciales.

Calidad, experiencia y veracidad como ejes del posicionamiento

Google deja un mensaje claro: el contenido generado por IA que no cumpla con los principios de calidad será penalizado, al menos desde la perspectiva de los evaluadores humanos, lo cual influye indirectamente en los algoritmos futuros.

Para los especialistas en SEO, esto es una advertencia y una oportunidad. La inteligencia artificial seguirá siendo una herramienta poderosa, pero deberá usarse con criterio. En un entorno donde la automatización se masifica, el contenido que realmente destaque será aquel que aporte valor, que sea confiable y que refleje experiencia humana.

En la era de la IA, solo sobrevivirá el contenido hecho para las personas.

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